¿QUE ES LA IGLESIA DE CRISTO?
En la Iglesia de Cristo encontrarás al pueblo de Dios – una comunidad de creyentes que fue llamada a salir de la oscuridad para caminar en la luz con Cristo (1 Pedro 2:9-10). La Iglesia es el cuerpo de Cristo en el cual cada miembro desempeña una función importante (Romanos 12:4-8; Efesios 4:1-16). La Iglesia es la familia de Dios, donde recibimos el amor de Dios y aprendemos a amarlo a él y a nuestro prójimo (Mateo 22:36-40; Juan 13:34-35). Somos extranjeros y peregrinos en este mundo porque nuestra ciudadanía está en los cielos (1 Pedro 2:11-12; Filipenses 3:20-21).
Cristo es la cabeza de la Iglesia (Efesios 5:23). La única autoridad divina proviene de Dios a través de las sagradas escrituras (2 Timoteo 3:16-17; 1 Pedro 1:19-21). La misión de la Iglesia de Cristo es predicar el evangelio de Jesucristo, haciendo discípulos de todas las naciones y enseñándoles a obedecer todo lo que Dios nos ha mandado (Mateo 28:18-20).
Cuando nos entregamos a Dios en el bautismo, Dios nos da vida nueva juntamente con Cristo (Romanos 6:3-23). Al bautizarnos no nos hacemos miembros de un grupo religioso en un país del mundo; más bien, nos hacemos miembros de la Iglesia del Señor, la misma que fue establecida pocos días después de la ascensión de Jesucristo (Hechos 2:38-42).
La Iglesia de Cristo no pertenece ni forma parte de una religión. Ni siquiera predicamos una religión. Predicamos una relación viva y real con Dios, el Creador del universo. Enseñamos que Dios, en su gran amor por la humanidad, al ver nuestra rebelión contra Él, mandó a su único Hijo Jesús a vivir, morir y resucitar para que nosotros pudiéramos disfrutar de una relación íntima con Él (Juan 3:16-18; 2 Corintios 5:11-21).
La Iglesia de Cristo invita a todos a conocer la bondad y la bendición de Dios que sólo se puede conocer a través de Jesús. Afirmamos que aparte de Jesús, no hay camino al Padre y en ningún otro nombre hay salvación (Juan 14:6; Hechos 4:11-12).
Nosotros no pertenecemos a ningún grupo religioso ni denominación. No somos católicos ni evangélicos. Somos cristianos, nada más (Hechos 11:26). Nuestro deseo es restaurar la iglesia primitiva en cuanto a su organización y sus prácticas originales. No sólo deseamos la misma estructura que empleaba la iglesia primitiva, sino también el mismo espíritu de fervor y amor fraternal. Para tener una idea de la organización de la Iglesia vea Efesios, 1 y 2 de Timoteo y Tito; para entender el espíritu de la iglesia primitiva vea Hechos 2:42-47; 4:32-35).
Desearíamos invitar a todos a conocer a la Iglesia de Cristo. No somos perfectos pero sabemos que, si somos fieles al plan perfecto de Dios, la iglesia, no sólo llegaremos por su gracia a la semejanza de Cristo sino también a vivir con El eternamente en los cielos (1 Juan 3:1-4; Juan 14:1-4).